Como los ratones.

Poncelet Cheese Bar, bienvenidos adictos al queso.

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A los pequeños roedores, les gusta. Y a la mayoría, también Aunque a quien no le gusta el queso, no le gusta de ningún modo. Ni el olor ni, por supuesto, el sabor. Para los adictos a este placer cremoso, existe un lugar clave: Poncelet Cheese Bar.

Se trata de la pista diez para tomarlos, descubrirlos, re-enamorarse o elaborar la lista de favoritos. Pero también es el lugar idóneo para adquirirlos y aprender sobre ellos de manos de grandes expertos, de quienes más saben. Porque este referente de la cultura del queso en España, que cuenta con una magnífica tienda en la calle Argensola, presenta su nuevo calendario de cursos.

Desde principios de octubre hasta marzo, la biblioteca de Poncelet Cheese Bar se convierte en el aula que recibe durante los fines de semana a expertos del mundo del queso y de otras áreas de la gastronomía, artesanos queseros, sumilleres, cocineros, etc.

Por ejemplo, el sumiller Alex Patullé enseñará a encontrar la armonía entre los quesos y las cervezas de abadía. Por su parte, Ricardo Martínez, de Moulin Chocolat, explorará junto a Paco Pajares, chef de Poncelet Cheese Bar, las posibilidades de introducir el queso como ingrediente de repostería.

Cómo se relaciona el queso con el aceite o cómo introducirlo en ensaladas son otros de los temas que se tratarán en los cursos. Se mantienen, además, temáticas como quesos según su origen (Asturias, las dos Castillas, Norte de Italia, etc.) o según animal (quesos de vaca, de oveja, etc.). Y se reeditan tanto el curso básico como el de análisis sensorial, dos jornadas esenciales para los que quieran iniciarse en este apasionante mundo.

El precio de cada curso por persona es de 22 euros.

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