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Boteco, el restaurante que lleva el alma de Sao Paulo a París.

Boteco es un restaurate, un bar de cócteles y una terraza que nace del encuentro fortuito de un francés y un brasileño en Sao Paulo.

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París ha estrenado una nueva terraza que es también un bar de cócteles y un restaurante, un lugar natural y delicioso con alma brasileña desde su decoración a sus fogones, pasando por su oferta de coctelería ¿la razón? sus fundadores, llegados de Sao Paulo al viejo continente con una propuesta gastronómica entre sus manos que han logrado convertir en realidad gracias a un exitoso proyecto de crowdfounding.

Boteco una de las novedades del París gastronómico y no puede resultar más apetecible: es una propuesta genuinamente brasileña en sus platos y en sus copas, lo más recomendable es, sin duda, su caipiriña al caer la tarde acompañada de los platos para picar y compartir que propone el chef del lugar y alma brasileña de este nuevo espacio.

La historia de este restaurante es de lo más interesante y comienza en Sao Paulo, que es la ciudad en la que un francés que estaba en el país por trabajo y un brasileño de Rio de Janeiro que estaba en la ciudad también por trabajo… y por casualidad; tanto el uno como el otro -Ricardo y Nico- habían viajado por diferentes rincones del mundo, el brasileño enamorándose de Francia a los 21 años cuando estudió cocina y hotelería en París para luego vivir diferentes experiencias gastronómicas en Grecia y China, el francés enamorándose de Brasil al recorrerlo por trabajo.

El azar quiso que ambos se encontraran en 2012 en Sao Paulo y Boteco comenzó a tomar forma en su imaginario; pusieron en marcha un proyecto de crowdfounding para completar la parte de la inversión que les faltaba y el resultado es un nuevo restaurante parisino que causa sensación entre quienes lo visitan, tanto es así que resulta difícil no verlo lleno de gente que se pierde por sus caipirinhas.

Si visitas París este verano, no dejes de pasarte por Boteco una tarde cualquiera, una de esas en las que ya no puedes más después de haberte recorrido París como la ciudad merece… una caipi de Boteco te hará sonreir de nuevo y sentir el cansancio como un compañero de copas más.

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