Con los zapatos atados.

Un viaje que va del pasado al presente, de lo colectivo a lo particular y del elogio a la crítica, pues así son los viajes y así es este libro.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Si en algún momento pudiéramos elevarnos por nosotros mismos unos cientos de metros, de forma que pudiéramos contemplar todo desde arriba, en soledad, sin nada que pudiera alterar la paz y la ausencia de cualquier condicionante más allá del que la propia naturaleza quisiera interponer entre nosotros y nuestra vista; si en algún momento – digo – fuéramos capaces de contemplar la tierra desde arriba con nuestro cuerpo como único medio, quizás seríamos capaces de forjarnos una idea sobre nosotros mismos y sobre todo aquello con lo que nos vamos encontrando allí abajo según vamos avanzando por la vida. No sé si para siquiera imaginar esta situación hace falta ser ingeniero aeronáutico, pero casualmente, Faustino Merchán lo es y, curiosamente, ha escrito para todos una serie de pensamientos y formas de ver las cosas de manera que pareciera que las observa desde ese lugar imaginario en el que no existen distracciones, ni elementos que puedan perturbar ese encuentro con uno mismo cuya posibilidad de ser desconocemos hasta tal punto que ni siquiera somos capaces de imaginar que exista.

Así es como yo veo el escenario en el que Faustino Merchán Gabaldón nos va relatando su visión acerca de un buen puñado de asuntos de esos que interesan a todos, dentro de su obra Con los zapatos atados. Por supuesto que no es poseedor de la verdad absoluta en los temas que trata en el libro, pero nadie podrá negar que, al leerlo, al menos puede encontrar un punto de referencia. Podremos estar de acuerdo con él en muchas cosas y en desacuerdo en otras, pero es importante hoy en día encontrar a alguien con unas ideas claras y argumentadas, por muy suyas que sean. Es muy importante que haya personas así.

Con un punto de vista claro, Faustino recorre asuntos que van desde el principio de incertidumbre o las Órdenes de Caballería, la importancia de la nobleza – clase social – cuando ésta era noble y cuando dejó de serlo, pasando por el diseño urbanístico, la aviación, la ciencia y la tecnología, … los secretos del Club Bilderberg,… todo ello manteniendo vivo el trasfondo de la política y de los gobernantes que han tomado decisiones que afectan a nuestro futuro como ciudadanos en un país que, mal que bien, se va sosteniendo. Porque, no nos engañemos, nos guste o no, la política y quienes viven de ella tienen nuestro destino en sus manos. Sumando cada capítulo, nos encontramos, casi al final, con una hipótesis sobre cómo será el mundo en el año 2025.

Importante es destacar que todo el pensamiento de Faustino Merchán Gabaldón viene impregnado de esa aura misteriosa que envuelve a la Masonería. Como él dice, misteriosa, no por secreta, sino por discreta. El formar parte de esta asociación de personas que buscan – y encuentran – esa luz que les ilumine en su camino vital, hace que Faustino haya llegado a las conclusiones que plasma en su ensayo, Con los zapatos atados, con una convicción tal, que, independientemente de que estemos o no de acuerdo con él, hace que sea extremadamente difícil rebatirle. En cualquier caso y con los tiempos que corren, no es mala idea agarrarse con fuerza a ese consejo que un amigo le dio a Faustino y que decía que nunca guardes nada para una ocasión especial. Cada día que vives es una ocasión especial, entendiendo – citando sus propias palabras – que la vida es un conjunto de experiencias para gozar, no para sobrevivir.

+

Título: Con los zapatos atados
Autor: Faustino Merchán Gabaldón
Colección: Ensayo
1ª edición, enero 2013
ISBN edición impresa: 978-84-938704-2-3
Páginas: 286

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Oops

La versión más personal de todos nosotros, los que hacemos Loff.it. Hallazgos que nos gustan, nos inquietan, nos llenan, nos tocan y que queremos comentar contigo. Te los contamos de una forma distinta, próxima, como si estuviéramos sentados a una mesa tomando un café contigo.

Corre.+

Corre.

Corre. Correr por tu vida y por la suya. Correr por tu libertad y por la libertad misma. Huir para no sucumbir. Eso y un cuento de domingo y sueños raros. + ver

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.