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Reales Jardines Botánicos de Kew, en Inglaterra. Kew, el real jardín inglés que esconde mucha envidia.

Continuamos con nuestro recorrido por algunas de las obras más emblemáticas del paisajista Capability Brown, homenajeando el 300 aniversario de su nacimiento.

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Comenzamos por el Highclere Castle, seguimos por el Syon Park y, ahora es el turno de Kew Gardens, parte de los Reales Jardines Botánicos de la corona inglesa, además de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Hoy en día los Kew son un centro botánico de referencia a nivel mundial, con más de 120 hectáreas parquizadas, con sus diferentes invernaderos, sus zonas de investigación científica, centro de actividades… hasta una casa real. Pero antes… hace mucho años las historias que se tejieron en esta tierra le fueron dando forma a estos maravillosos jardines.

Estamos en 1700, la realeza inglesa y su séquito buscan alejarse del bullicio de Londres y sus pestes, adquiriendo terrenos que, por aquel, entonces estaban bastante alejados de la ciudad. Eso sí, también estaban convenientemente cerca de la capital en caso de que saltara alguna urgencia. La vera del río era el lugar escogido para instalar mansiones y castillos.

Así que desde el inicio, la idea detrás de estos terrenos era el esparcimiento. Y eso en épocas de la Ilustración, también significaba que el conocimiento y el arte en el más amplio sentido de la palabra tenían que tener un papel fundamental en estas propiedades.

Lord Capellán de Tewkesbury con la Princesa Augusta, la viuda de Federico Luis de Hannover, encargaron construir varias de las estructuras que aún hoy pueden visitarse. Como la Pagoda. Una torre de inspiración oriental (que por aquella época era el must have de la alta sociedad) que dominaba el paisaje y que luego fue utilizada, por ejemplo, como prisión para alguna amante del Enrique VIII.

Por estos jardines también estuvo Jorge III, quien se hospedó en lo que es hoy conocido como el Kew Palace. Vale la pena la visita a esta mansión para conocer el día a día de la realeza y su corte. A pocos pasos de esta “Dutch House” (como también se la conoce), está el edificio de la cocina de palacio, donde aún podemos ver la bañera que utilizaba el monarca para calmar sus dolencias, recetarios de la época, instrucciones para el servicio de banquetes y demás. Si te has quedado pensando qué hace una bañera en el edificio de la cocina… la respuesta es menos extravagante de lo que piensas. Este complejo era el que tenía un sistema de tuberías muy eficaz para el agua caliente.

Ya en 1840, los jardines Kew fueron declarados jardín botánico y la riqueza de su colección de flora fue creciendo hasta convertirse un magnífico arboretum con más de 14.000 de especies exóticas, perfectamente clasificadas, que provienen de todos los rincones del mundo. También es un banco mundial de semillas y constantemente están investigando nuevas formas de utilizar lo que natura nos da para mejorar nuestra salud y nuestra nutrición.

Tan pronto entremos por alguna de sus maravillosas puertas, vale la pena acercarnos al Centro de Visitantes y participar en alguna de las visitas guiadas, que si bien no duran más de 1 hora, nos darán un buen pantallazo de las atracciones que podemos encontrar en estos jardines.

Como La Casa de las Palmeras. Este invernadero acristalado que es la primera gran estructura de hierro fundido de Inglaterra. La Casa Templada (The Temperate House), es otra de las construcciones más importantes e imponentes de estos reales jardines.

The Waterlilly House (La casa de los lirios flotantes) fue diseñada en 1882. Aquí encontrarás desde el más pequeño del mundo (y posiblemente sea el último ejemplar del mundo), hasta el más grande. Y ¿sabes?, alguna vez la han robado y la encontraron luego de muchos años años en África.

En los Kew, cada árbol cuenta una historia. Pero toda la historia del descubrimiento de la flora mundial, está representado en la magnífica colección de más de 400 láminas y acuarelas botánicas de la Marianne North Gallery. Aunque también puedes visitar el primer museo de arte botánico, el Shirley Sherwood Gallery of Botanical Art.

No podemos dejar de visitar, tampoco, la casa de los Bonsáis o el parque de platas acuáticas. Así como la Davies Alpine House la estructura que cobija las plantas que crecen en zonas de alta montaña o en áreas con mucha nieve y que normalmente no tienen la oportunidad de ser vistas por el gran público.

Las miles de actividades de estos Reales Jardines Botánicos incluyen un paseo por las copas de los árboles o la increíble exposición temporal The Hive que muestra la vida de las abejas en una muestra didáctica e interactiva.

Para descansar del recorrido, podemos visitar algunas de las cafeterías que durante todo el día ofrecen platos básicos para un almuerzo, como ensaladas y quichés además de tartas, scones y todo tipo de dulces. Aunque si preparas tu visita con antelación, también puede hacer tu picnic en el verde como todo un dandy.

¿Y la envidia? Resulta que Capability Brown, estaba trabajando en los jardines del Syon y el Rey Jorge III quedó admirado con lo que el paisajista estaba logrando en ese terreno justo frente al suyo. Pero él era el Rey y no iba a permitirse que su vecino tuviera un mejor jardín. Así que contrató a Brown para que diera forma a la naturaleza de su tierra, aportándole ese sello personal de magnificar los paisajes con su arte.

Localización

Pagoda Vista, Richmond, Greater London TW9 3EG, Reino Unido

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