Emilio Rey, ‘kazatormentas’.

Ama las tormentas desde pequeño. Se escapaba de casa para buscar charcos y dar caza al arcoiris. Se licenció en informática, pero desde hace unos cuantos años se dedica a su verdadera pasión: la meteorología.

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Así lo escribe él, siempre con ‘k’ y nosotros lo respetamos. Porque para Emilio ser “kazatormentas” es ser alguien muy alternativo. Y porque considera que la ‘k’ imprime fuerza y que es una letra que está detrás del éxito de algunas compañías, como por ejemplo Nikon, Kawasaki, Kellog’s, Ikea o Heineken.

Ama las tormentas desde pequeño. Cuando era un crío se escapaba de casa para pisar los charcos, para ver el arcoiris, para comprender el cielo. Reconoce que es algo muy ‘friki’ (también con ‘k’), pero considera que “lo friki vende”. Estudió informática, pero la meteorología ha sido siempre su verdadera pasión. Y cuando pensaba que era el único en España que se interesaba por los fenómenos meteorológicos entonces apareció Internet. Y Emilio descubrió que no era el único en este país al que le apasionaban los rayos y los truenos. De esta forma empezó a darse a conocer como ‘kazatormentas’ usando en foros y páginas web el pseudónimo de “cumulus humilis”, un tipo de nube muy humilde que es precursora de los temporales.

Emilio no se conforma con cualquier tormenta, sino que busca aquellas a las que se les añade el calificativo de “severas”, que han de cumplir una serie de requisitos: deben dejar un mínimo de 30 litros de agua en una hora, deben contener lo que en meteorología se denomina “supercélula” y si a esto le añades un “mesociclón”, él sale encantado en su búsqueda.

“Para cazar una tormenta el proceso comienza dos o tres días antes, tienes que localizarla”, nos explica. “Entonces, cuando estamos seguros de que va a producirse una buena tormenta salimos con nuestros coches y nuestra tecnología e intentamos anticiparnos a ella”. No puede hacerlo cualquiera y hay que tomar muchas precauciones, como señala Emilio. Una de ellas es “tener como referente determinados puntos de huida para que la tempestad no te atrape”. Porque hay que tener en cuenta que las tormentas “son muy caprichosas” y pueden sorprenderte en cualquier momento.

En una ocasión recorrió más de 1.000 kilómetros en busca de una galerna. Se fue desde Colmenar Viejo hasta la playa de las Arenas de Bilbao. Y al final la tormenta no descargó. Un viaje en balde. Y además Emilio no conseguía sacar rentabilidad de estas experiencias. De esta forma, y con la ayuda de su mejor amigo, surgió Digitalmeteo hace ya siete años: en septiembre de 2007. Así Emilio dejó de ir en busca de todas las tormentas severas que se producían en España y empezó a sacar partido a sus conocimientos de meteorología.

Internet ha sido un gran aliado y gracias a las nuevas tecnologías Emilio ofrece sus servicios de meteorología a empresas como Marca e incluso ha lanzado una aplicación gratuita para teléfonos móviles: tumeteo. Disponible para iPhone, Android y en muy pocos días también para Windows phone. Se trata de una aplicación “con alma” y con la que pretenden “dar cariño a los usuarios”. Explica que lo que pretenden con esta aplicación es “ayudarte a que los planes salgan bien” y nos recuerda su eslogan: “Tenemos todo el tiempo del mundo para ti”.

Emilio Rey es “el hombre del tiempo de Internet”, como le gusta denominarse. Siempre actúa bajo el nombre de Digitalmeteo, y como es un soñador reconoce que a nivel profesional sueña con “revolucionar el mundo de la meteorología”. En el plano personal se conforma con ser feliz y de algún modo ya lo es, porque asegura que cada mañana se levanta “haciendo lo que más me gusta hacer”. Emilio Rey es un hombre apasionado y es de esas pocas personas que hay en el mundo que ha conseguido hacer de su pasión, su profesión. No le pierdan la pista.

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