Una trama negra.

Givenchy revoluciona la cosmética antiedad con una mascarilla confeccionada en encaje de Calais negro.

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Entono el mea culpa: no sabía lo que decía. Cada vez que he descrito un cosmético como «alta costura» para la piel estaba usando a la ligera una imagen preciosa. Y la estaba desperdiciando. Porque ahora que de verdad llega un producto que encaja con esta descripción, el término está ya muy manido, devaluado. Así que sólo me queda pedirte que te concentres en esta fórmula de la que voy a hablarte y olvides otras anteriores, otras que nos lo parecieron pero que, claramente, no lo eran.

En 2008 la firma Givenchy lanzaba al mercado el primer antiedad negro. Negro como la noche. Le Soin Noir, formulado a base de Savia Negra Concentrada de Alga Vital, producía un cierto rechazo al entrar por los ojos y un delicioso confort, pura suavidad y frescura, al entrar por los poros de la piel. El poder regenerador de la savia, que restaura la comunicación celular y activa la producción de colágeno, daba como resultado efectos evidentes. Pero por buscarle una pega, quizá no tan rápidos como deseaba la casa francesa.

Cuatro años después, ha dado con el modo de acelerar sus efectos. Y lo ha hecho innovando con una propuesta tan glamourosa como audaz. Le Soin Noir Masque Dentelle es el colmo del refinamiento. Se trata de una exquisita mascarilla confeccionada en delicado encaje de Calais negro, encaje que tú misma habrás de impregnar de savia. El tejido, finísimo como pocos, se adapta como la propia piel a los contornos del rostro, incluso, a los más inaccesibles e irregulares. Ni un milímetro de tez queda sin cubrir. En las áreas más castigadas por los signos de edad (mandíbula, frente, contorno de ojos…) el tul quedará doblemente empapado para que la acción tensora de la fórmula actúe a conciencia. Este modo de aplicación, una auténtica caricia, resulta de lo más placentero. Pero es preciso centrarse y proceder de forma precisa, sujetando la trama detrás de las orejas y acomodando la tela con los dedos a todos los relieves.

Este «envoltorio mecánico y biológico» debe aplicarse durante 20 minutos, una vez a la semana. Después de retirarlo se recomienda masajear el rostro con los dedos y pasar un algodón impregnado en Le Soin Noir Lotion, un eau vital recién incorporada a la gama. Inmediatamente después, el cutis luce terso y nutrido, resplanceciente y luminoso. La acción remodeladora de la savia y del encaje van reafirmando el óvalo y los contornos y atenuando las arrugas; la mejora en la densidad y en la firmeza del rostro son notables un mes después. La clave de esta acción reconstructora de Le Soin se encuentra en la Skeletonema Costatum, un alga milenaria resistente a todo tipo de inclemencias en cualquir condición climática. Del corazón de este alga, Givenchy obtiene su savia negra. Exclusivo, excepcional, único, insólito y fascinante. Así es este cosmético convertido en velo negro. Un tratamiento (y este sí) que puede preciarse de ser Alta Costura para la piel.

givenchyconversations.com

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