Fernand Léger. La búsqueda de un nuevo orden.

La Fundación Canal presenta 'Fernand Léger. La búsqueda de un nuevo orden', dedicada a uno de los artistas más relevantes de la primera mitad del siglo XX.

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La ciudad, la prisa, el ruido, las luces artificiales, la vida colectiva, los cambios tecnológicos, el movimiento desbocado, la invasión del color, la publicidad y la exaltación de la imagen… Todo esto se encuentra Fernand Léger cuando llega a París en pleno cambio de siglo. Él, nacido y criado en Argentan, un pequeño pueblito de Normandía, sintió la vorágine capitalina como un latigazo en su alma de artista. ¿Cómo iba a imaginar el joven pintor de 19 años el inmenso espectáculo que le reservaba la vida urbanita? ¿Cómo digerir el impacto sensorial, la emoción de descubrir el (des)orden dictado por la explosión de la modernidad del nuevo siglo?

Al tiempo fascinado y aturdido, Léger percibe la confusión como un reto. “El mundo visual de una gran ciudad moderna, este enorme espectáculo está mal orquestado… Consideremos el problema en toda su amplitud, organicemos el espectáculo exterior”. Y lo que él mismo califica de “invasión polícroma” como el itinerario perfecto para hallar su propio lenguaje artístico.

Decía Baudelaire que el pintor de la vida moderna se compromete con los nuevos tiempos, asume los cambios y lo insólito de lo cotidiano. Eso hizo el recién llegado a las luces de la ciudad. Tras un dilatado periodo de formación y aprendizaje en la escuela de Artes Decorativas de París y de convivencia en los talleres de La Ruche (La Colmena) con Jaques Lipchitz, Ossip Zadkine, Amedeo Modigliani, Olesandr Archipenko, o Chaïm Soutine, Fernand Léger comienza su personal andadura pictórica: explora su subjetividad y su propia manera de concebir la belleza, refleja en sus creaciones su experiencia vital y su actitud ante la misma.

Entonces descubre el cubismo. Era 1907 cuando Picasso y Braque consolidan una nueva manera de pintar la realidad renunciando a la representación tridimensional. Al igual que ellos, Léger abraza el movimiento influido por el arte de Cézanne. Y es que, ese mismo año, la galería Bernheim-Jeune presenta una retrospectiva del artista pocos meses antes de que el Salón de Otoño se rindiera ante la maestría salvaje del maestro de Aix-en-Provence.

La huella de Cézanne se percibe claramente en la obra de Léger quien estudia los volúmenes y espacios, las pinceladas rotas pero definidas… “Sin Cézanne, me pregunto muchas veces lo que sería la pintura actual… Cézanne me ha enseñado a apreciar las formas y los volúmenes, me ha hecho concentrarme sobre el dibujo. A partir de ahí he comprendido que el dibujo tiene que ser matemático, sin el menor sentimentalismo”. En sus planteamientos cubistas, Léger se siente próximo a otros artistas como Gleizes, Derain, los Duchamp y Robert y Sonia Delaunay, con los que constituye el grupo de Puteaux y una postura de mayor libertad expresiva frente al cubismo analítico de Picasso o Braque.

No sólo este movimiento marcó su proceso creativo. La Primera Guerra Mundial y su participación en la misma como zapador del cuerpo de ingenieros fueron definitivos en la definición de su lenguaje, introduciendo elementos geométricos alusivos a las máquinas, la mecánica y la artillería. Más adelante aunará estos elementos con la representación del rostro humano y la utilización del volumen; las obras, antes dinámicas, pasan a ser estáticas.

Como a muchos de los artistas de las vanguardias europeas, también sufrió las consecuencias del exilio y la Segunda Guerra Mundial. Al regresar a Francia en 1950, el circo protagoniza numerosas obras de esta su última etapa que representa como una alegoría de la libertad, la diversión y el color. Es un mundo que le entusiasma desde niño y que en aquel momento retoma como especie de colofón a su eterna búsqueda pictórica. “Id al circo, escribía. No hay nada más redondo que el circo. Dejáis vuestros rectángulos, vuestras ventanas geométricas y entráis en el país de los círculos en acción”.

La Fundación Canal inauguró el pasado 29 de abril una exposición dedicada íntegramente a la evolución artística de Fernand Léger y su necesidad de cambio a la hora de interpretar la realidad. La búsqueda de un nuevo orden incluye 78 grabados de Léger articulados en torno a tres series: Du cubisme, Les Illuminations y Cirque. A través de ellas, la muestra recorre el periplo del artista tras un nuevo lenguaje plástico acorde a una cambiante realidad. El itinerario expositivo se complementa con la proyección de Ballet mécanique (Ballet mecánico), una de las primeras obras maestras de cine experimental dirigida por el pintor en 1924, en colaboración con Dudley Murphy y Man Ray.

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Del 29 de abril al 5 de septiembre de 2021. Comisaria: Lola Durán Úcar. Exposición organizada por la Fundación Canal en colaboración con The Art Company.

Más información Fundación Canal

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