6 razones en forma de película para que echemos de menos a Gene Wilder.

Siempre nos quedará recordar alguna escena de El Jovencito Frankenstein para que no se nos olvide Gene Wilder

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No era el mejor actor del mundo. Hasta es posible que muchos le considerasen un actor del montón. Pero Gene Wilder no necesitó ser uno de los grandes para dejarnos unos cuantos de esos personajes que no olvidaremos fácilmente. Porque es probable que nos acordemos antes de Willy Wonka o de su peculiar Doctor Frankenstein que de Gene Wilder. Porque seguramente recordaremos durante mucho tiempo más una escena suya junto con Richard Pryor de cualquiera de sus películas juntos que el nombre de los dos. Y casi seguro que nos quedemos embobados como él viendo el baile de una mujer vestida de rojo emulando a Marilyn, sin terminar de recordar quien era. Siempre tendremos a Gene Wilder en la punta de la lengua, más pendientes de sus personajes que de su existencia real, mucho más dispuestos a seguir riéndonos con él que a recordarle.

Ahora se ha ido a los 83 años y nos deja su paso por el cine como actor, director y guionista. Curiosamente, aparte de los inevitables recuerdos que surgirán alrededor de la noticia, el nombre de Gene Wilder ya estaba en ese lugar donde van los actores cuando les perdemos la pista porque van dejando de actuar, ya sea por el simple peso del tiempo o el más complicado del éxito. Así que es buen momento para que recordemos porque razones le colocamos allí. que personajes fueron los que hicieron que algún día nos acordemos de ese actor rubio de pelo rizado y cara simpática, aunque no terminemos de acordarnos de que se llamaba Wilder, Gene Wilder.

 

Los Productores, de Mel Brooks, 1967 1 / 6

Los Productores, de Mel Brooks, 1967

El amigo Gene inicia su carrera cinematográfica (aparte de un pequeño papel en Bonnie & Clyde) con bastante buen pie -una nominación al oscar- en esta comedia de Mel Brooks sobre dos productores de Broadway que luego el mismo Brooks convertiría en… un musical de Broadway.

Un Mundo de Fantasía, de Mel Stuart, 1971 2 / 6

Un Mundo de Fantasía, de Mel Stuart, 1971

Una de esas películas que nunca olvidas si la has visto de niño. Basada en un relato de Roal Dahl, Gene Wilder compone el personaje de Willy Wonka de tal manera que ni siquiera Johnny Depp ha podido superar en la versión más moderna. Mítica.

Sillas de Montar Calientes, de Mel Brooks, 1974 3 / 6

Sillas de Montar Calientes, de Mel Brooks, 1974

Wilder repite con Mel Brooks en esta parodia de las películas del oeste que sirvió para iniciar el ciclo de parodias sobre géneros cinematográficos del director. Estupenda como aperitivo de la que vendría.

El Jovencito Frankenstein, de Mel Brooks, 1974 4 / 6

El Jovencito Frankenstein, de Mel Brooks, 1974

La palabra es genial. Desternillante hasta decir basta, una de esas películas que sale en todas las conversaciones sobre los títulos que más te han hecho reír. Si ya la has visto, descubrirás nuevas carcajadas que se te escaparon, seguro. Y te envidiamos si aún no lo has hecho, porque es todo un festival descubrirla.

La Mujer de Rojo, de Gene Wilder, 1984 5 / 6

La Mujer de Rojo, de Gene Wilder, 1984

Wilder dirigió media decena de películas, de las cuales ninguna llegó a la calidad o popularidad de las que tan sólo interpretó. Al menos en esta el conjunto logra lanzar al estrellato (que no duró mucho) a LeBrook emulando el vuelo de la falda de Marilyn.

No me chilles, que no te veo, de Arthur Hiller, 1989 6 / 6

No me chilles, que no te veo, de Arthur Hiller, 1989

Si el primer nombre relacionado con Wilder es Mel Brooks, el segundo es Richard Pryor, la otra mitad de uno de los dúos cómicos más populares de los 80. Ya desde el título, esta es la mejor de sus colaboraciones. Para dejarse llevar por la nostalgia cómica.

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