Nunca un Bentley fue tan espectacular por dentro como el nuevo Flying Spur.

Si quieres saber cómo se prepara un interiorismo automovilístico de escándalo tienes que descubrir como es el del Flying Spur de Bentley.

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El interior del Flying Spur esconde un trabajo artesanal incomparable y lo convierte en el más el más exclusivo y sofisticado que haya vestido un Bentley por dentro nunca antes; sus cifras lo dicen todo: 141 artesanos cosen a mano 350 piezas de cuero de origen sostenible y de alta calidad con más de 3 kilómetros de hilo.

Bentley presenta este espectacular interiorismo en 14 colores y con 23 opciones de color de hilo diferentes; se necesitan hasta 5 máquinas de coser diferentes para dar todos los tipos de puntada necesarios en este interiorismo automovilístico y el volante es, sin duda, lo más trabajoso y a la vez espectacular de todo: sólo para el volante se necesitan 5 metros de hilo que cruzan 352 agujeros para dar 168 puntadas cruzadas.

El inmenso trabajo artesanal, basado por supuesto en un cuidado diseño, no es lo único que hace espectacular este interiorismo, también el cuero utilizado porque no sólo es de origen sostenible (procede de compañías de la industria cárnica, es decir, de animales criados y sacrificados para su consumo, no para el uso exclusivo de su piel) sino que también se limita a granjas del norte de Europa ¿los motivos? sencillos: las bajas temperaturas reducen notablemente el número de parásitos en los animales y con ello se reducen también las imperfecciones en la piel que se obtiene de ellos.

Nunca un Bentley fue tan lujoso y exclusivo por dentro, es más, nos atrevemos a decir que nuna un vehículo lo ha sido antes… antes del Flying Spur.

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