El misterio de la luz de Magritte en la Woodspot de Alessandro Zambelli.

Adueñarse de la luz. Apoderarse de sus sombras y contrastes. Dejarla fluir libremente para luego dirigirla con sus vértices.

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Podría haber sido el enigmático hombre perpetuo del bombín y la manzana. O sus ojos y sus cielos. Hasta cualquiera de sus repeticiones o ausencias… Pero no. Un mínimo farol encendido, un punto de tensión que crea un clima único, que cambia toda la intención de “El Imperio de las Luces” de René Magritte, fue la inspiración de esta Woodspot de Alessandro Zambelli.

Una lámpara de sobremesa con una iluminación dramática, sorpresiva, estudiada y moldeada por vértices. Tiene esa forma rara, misteriosa, de alguna manera. Provoca y lo cambia todo. Y está ahí, dominando el rincón.

Es el mismo espíritu con que Magritte consigue conquistar su lienzo, desmenuzando negros sobre negros, que en realidad son verdes. Y cuando piensas que ya tienes la claridad que buscabas, un nuevo vértice de la Woodspot te descubre un lado más luminoso y otro aún más oscuro de lo previsto. Logrando que lo claro encandile y las sombras atraigan. Como esa noche llena de interrogantes del belga.

Ese enigmático silencio. Incómodo y tenso de a ratos, dirigido hasta el mínimo detalle que se corporiza en esta Woodspot. Una estructura de madera creada y terminada a mano, con soporte que recuerda a los portarretratos y captura la contundencia de una luz dirigida en esas paredes de pino. Un difusor perfecto de luz. Y una calidez que atenúa esa tensión que se percibe en el cuadro de Magritte. Tres dimensiones que dirigen la iluminación y la protegen de la realidad, de lo esperado y esperable de una lámpara.

Como síntesis de un foco de atracción. Como romper con lo convencional. Como darle carácter a la luminiscencia. Es iluminación, es una lámpara. Magritte también pintó un farol. Era sólo un farol. Pero lo que representa y lo que logra en su entorno, ese protagonismo absoluto que todo lo cambia, es lo que la hace único.

Apagada, la Woodspot es un artilugio interesante que tiene forma y concepto. Tiene personalidad. Un peso en la composición de tu espacio. La iluminación del ambiente modifica su difusor y sus formas se descubren de repente. Sin embargo, al encenderse, tan dirigida es su potencia que cautiva.

Imagino leer un libro interesante, contundente, una historia sustanciosa, jugosa, de esas que no dejan apartarte de esas líneas. La habitación a oscuras y la Woodspot marcando el protagonismo de ese contenido. Esas concentración de tensión en el ambiente, como la que Magritte consigue en su «Imperio de las Luces». Donde todo es, a partir de la ilusión y realismo mágico.

Alessandro Zambelli concibió esta pieza para Seletti que se presentará en el próximo Maison et Object de París, entre el 5 y el 9 de septiembre.

 

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Más información

Material: madera de pino.
Colores: blanco marfil, rosa pálido, verde pastel.
Dimensiones: 22 cm, 44 cm, 23 cm.

Más información Alessandro ZambelliSelettiMaison et Object

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