Una oficina bajo tierra en el jardín.

¿Quién no querría tener en casa una oficina como esta? (y un jardín en el que instalarla, claro...).

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

El teletrabajo está muy bien, es cómodo, te ahorra perder tiempo trasladándote a la oficina y además no tienes que pintarte el ojo y plantarte el tacón a las 7 de la mañana (o colocarte el traje y la corbata incluso en verano) para ir a trabajar. Ahora bien, quienes han descubierto ahora el teletrabajo también se habrán topado con su lado oscuro, con esa casa que te mira exigiendo tu atención o con los niños que no acaban de tener claro que estés en la oficina cuando te están viendo en el salón ¿lo mejor? contar con un espacio de oficina y si puede ser fuera de la casa, mejor. Si tienes jardín te podrías plantear tener un módulo de oficina ahí fuera uno además semi enterrado para que no solo la casa no te mire ni los niños te vean sino aislarte de tu entorno y poder trabajar a placer. ¿Te atrae la sugerencia? en ese caso te gustará nuestra oficina bajo tierra en el jardín.

El arquitecto Igor Leal de Sunken Studio, pensando en todo esto, ideó esta particular y discreta oficina que cuenta con una zona de trabajo, una sala de estar por si recibes a algún cliente en tu particular oficina, un baño e incluso una pequeña cocina; además, al estar semi oculta, cuenta con unas escaleras que bajan hasta su puerta y que permiten que un agradable porche, con un banco en el que descansar al aire libre (siempre discretamente) en tu horario de trabajo. Además su techo está cubierto de hierba para que tu oficina no desentone en el jardín.

Y no creas que este proyecto es una idea loca de un arquitecto creativo, no, se trata de un proyecto solicitado por un cliente brasileño al que, hemos de reconocerlo, le envidiamos su oficina.

Más información Estudio Enterrado de Igor Leal

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Vivir

Pequeños caprichos que ponen un toque de confort en nuestra rutina. Objetos de mesa o decoración que nos hacen sonreír de puro placer estético y sin los que ya no podríamos estar.

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.