Mae West, la mujer que se atrevió a reconocer que cuando era mala… era mucho mejor. Biografía, citas, frases.

La mítica Mae West nació en Brooklyn el 17 de agosto de 1893 para volver loca a lo más puritano de la sociedad americana.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Dicen que hay quienes hacen de la necesidad virtud y a las situaciones más desdichadas les arrancan una oportunidad, sin duda Mae West demostró con su propia vida que hay mucha verdad en esas afirmaciones; era hija de un camorrista irlandés que cambiaba de oficio según se le complicaba la vida y de una modelo de corsetería, lo que en aquella época no sólo tenía poco glamour sino que se movía en los ámbitos reservados a la marginalidad.

Mae y sus dos hermanas conocieron desde niñas los ambientes revueltos y a gentes de modales manifiestamente mejorables, ella tomaba nota mental de sus actitudes y sus palabras creando con ellos un baúl de personajes y actitudes del que sacaría en el futuro múltiples ideas para sus escritos.

Todo parecía estar en contra de Mae, sus circunstancias familiares no eran ni mucho menos cómodas pero tampoco la época que le tocó vivir, su juventud transcurrió en un tiempo oscuro en Estados Unidos, marcado por la Ley Seca y el Crack del 29.

Pero si algo tenía claro la buena de Mae es que sólo se vive una vez y que, si se hace bien, es más que suficiente así que a ello dedicó sus máximos esfuerzos, a vivirlo todo y vivirlo bien; fue actriz y cantante, también actriz cómica y guionista e incluso escribía libretos para obras de teatro; escandalizó a lo más puritano de la sociedad americana por su ironía, sus curvas y su alta capacidad de seducción, por su descaro, su atrevimiento y su empeño en ser lo que fue, una diva más allá de su belleza y de sus circunstancias.

Debutó como actriz a los 7 años y a los 14 ya era un personaje conocido aunque no se presentaría como Mae West hasta un tiempo después. Su vida sentimental tiene mucho de misterio y mito, tanto que todavía existen dudas acerca de sus supuestos matrimonios, uniones que ella se resistía a reconocer, el primero fue con Frank Wallace, apenas convivieron unos meses y se divorciaron años después, el segundo (con Guido Deiro) cabe que nunca existiera porque, de haber sido así, hubiera incurrido en bigamia.

Una de las muchas perlas que nos ha dejado Mae West es aquella en la que se declaraba defensora de la censura, decía haber ganado una fortuna gracias a ella y no le faltaba razón; con el tiempo reconoció que aprendió a convivir con la censura sorteándola con cierta habilidad: incluía en sus libretos frases explícitas que sabía serían eliminadas distrayendo así la atención de los censores que se perdían en aquellas frases y permitían otras que, si bien menos explícitas, eran, gracias a la ironía, si cabe más irreverentes.

Llegó a pisar la cárcel por conducta impropia -la suya lo era, para la época en la que le tocó vivir, desde que se levantaba hasta que se acostaba e incluso mientras dormía-; pudo haber pagado la multa y haberse ahorrado los diez días de cárcel a los que fue condenada pero prefirió no hacerlo para convertir su ingreso en prisión e incuso su estancia en ella com parte del espectáculo de su vida. Llegó a la cárcel en limusina y salió de ella 8 días después (le redujeron dos por buena conducta) concediendo una entrevista que le supuso unos ingresos más que interesantes.

La década de los años 30 conoció su éxito en Hollywood, un triunfo que no duraría más por las exigencias de una censura que en el séptimo arte pudo más que ella, claro que volvió a sus teatros, a sus shows de variedades y a sus guiones provocadores. Años más tarde se resistiría a volver al cine, en una decisión que tuvo, probablemente, algo de error porque cuando finalmente claudicó y regresó a Hollywood en los 70 su éxito no fue el esperado.

Sea como fuere a Mae West la vida no le fue mal, la exprimió al máximo e invirtió con acierto sus ganancias; se despidió del mundo a los 87 años.

Sus Citas y Frases célebres

  • Cuando soy buena, soy muy buena. pero cuando soy mala soy mucho mejor.
    1 / 12

    “Cuando soy buena, soy muy buena. pero cuando soy mala soy mucho mejor.”

    When I'm good, I'm very good. But when I'm bad I'm better.

  • Esos que se sorprenden fácilmente deberían sorprenderse más amenudo.
    2 / 12

    “Esos que se sorprenden fácilmente deberían sorprenderse más amenudo.”

    Those who are easily shocked should be shocked more often.

  • Sólo se vive una vez pero, si lo haces bien, una vez es suficiente.
    3 / 12

    “Sólo se vive una vez pero, si lo haces bien, una vez es suficiente.”

    You only live once, but if you do it right, once is enough.

  • No descubrí las curvas; sólo las destapé.
    4 / 12

    “No descubrí las curvas; sólo las destapé.”

    I didn't discover curves; I only uncovered them.

  • Entre dos maldades, siempre escojo la que no he probado antes.
    5 / 12

    “Entre dos maldades, siempre escojo la que no he probado antes.”

    Between two evils, I always pick the one I never tried before.

  • El amor conquista todas las cosas excepto la pobreza y el dolor de dientes.
    6 / 12

    “El amor conquista todas las cosas excepto la pobreza y el dolor de dientes.”

    Love conquers all things except poverty and toothache.

  • Cultiva tus curvas - puede que sean peligrosas pero serán inevitables.
    7 / 12

    “Cultiva tus curvas - puede que sean peligrosas pero serán inevitables.”

    Cultivate your curves - they may be dangerous but they won't be avoided.

  • El sexo es emoción en movimiento.
    8 / 12

    “El sexo es emoción en movimiento.”

    Sex is emotion in motion.

  • Generalmente evito la tentación, a no ser que no pueda resistirla.
    9 / 12

    “Generalmente evito la tentación, a no ser que no pueda resistirla.”

    I generally avoid temptation unless I can't resist it.

  • El marcador nunca me interesa, sólo el juego.
    10 / 12

    “El marcador nunca me interesa, sólo el juego.”

    The score never interested me, only the game.

  • El amor no es una emoción ni un instinto - es un arte.
    11 / 12

    “El amor no es una emoción ni un instinto - es un arte.”

    Love isn't an emotion or an instinct - it's an art.

  • Equivocarse es humano, pero se siente como divino.
    12 / 12

    “Equivocarse es humano, pero se siente como divino.”

    To err is human, but it feels divine.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Society

El mundo está lleno de gente interesante, de gente que aporta, que crea, que sabe… la gente que construye en sociedad, la gente que admiramos, en la que creemos, es ésta.

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.