Tal día como hoy nació Johann Wolfgang von Goethe, el último hombre del Renacimiento. Biografía, citas, frases.

Nació en Frankfort del Main el 28 de agosto de 1749.

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Poeta, novelista, dramaturgo, científico, asesor y diplomático, Johann Wolfgang von Goethe, centro indiscutible de la literatura alemana y una de las figuras más versátiles de la literatura universal. Nació en Frankfort del Main el 28 de agosto de 1749 en una familia burguesa que, por lado materno, se dedicaba a leyes, y por el paterno al comercio. Fue un niño enfermizo, por lo que su padre, un rígido oficial del Sacro Imperio Romano Germánico, se encargó personalmente de su educación, hasta que 1765 inició los estudios de Derecho en Leipzig, carrera que tuvo que dejar en primera instancia para atender a los problemas de salud que continuamente le aquejaban.

En Leipzig conoció al filósofo Johann Gottfried Von Herder, quien le invitó a descubrir a Homero, Ossian, la poesía popular alemana y Shakespeare. Con Herder crearía el Sturm und Drang, un movimiento que exaltaría lo pasional frente al racionalismo ilustrado, la tradición frente al progreso, liberando la literatura del clasicismo y abriendo nuevas perspectivas a la escritura en alemán, germen del primer Romanticismo.

En 1774 conoció a Lotte Buff, por la que soportó una pasión frustrada que inspiró su primera novela, Las pasiones o desventuras del joven Werther, considerada como la primera novela moderna escrita en alemán y paradigmática del nuevo movimiento que estaba naciendo, que causó furor entre la juventud de toda la Europa de la época e inició una época de suicidios por todo el continente. Al año siguiente se trasladaría a la mítica capital cultural de Alemania, Weimar, donde permaneció hasta su fallecimiento al servicio del duque Carlos Augusto.

A partir de ese momento se alejó del Sturm und Drang, al tiempo que se interesaba por la investigación científica y otros asuntos prácticos como la mineralogía, la geología y la osteología, entre otras. Su nueva actividad y su amistad con una dama de la corte influyeron en una nueva evolución literaria que le llevó a comenzar a escribir sus obras más clásicas, serenas y famosas, como Ifigenia en Táuride, Egmont y Fausto.

Más tarde conocería y entablaría una fecunda amistad con Friedrich Schiller, con quien colaboró en varios proyectos literarios. Sin embargo, la muerte de Schiller y una grave enfermedad, hicieron de Goethe un personaje cada vez más encerrado en sí mismo y atento únicamente a su obra. En 1808 se publicó Fausto, entre otras. Movido por sus recuerdos, inició su obra más autobiográfica, Poesía y verdad, a la que dedicó los últimos años de su vida, junto con la segunda parte de Fausto.

Goethe fue el poeta, dramaturgo y novelista alemán más influyente a la hora de sentar las bases del romanticismo y la modernidad. Fausto es la tentación científica y finalmente diabólica de la eterna juventud a cambio del alma. Werther es el amor por encima de todo, incluso de la propia vida. Su poesía expresa una nueva concepción de las relaciones del hombre con la naturaleza, la historia y la sociedad. Como científico, sus ideas acerca de las plantas y la morfología animal contribuyeron a que diversos naturalistas, entre ellos Charles Darwin, se interesaran en desarrollarlas posteriormente.

Por la amplitud de sus conocimientos y la variedad de sus intereses se ha dicho de él que fue el último hombre del Renacimiento. Por eso, su legado manuscrito forma parte desde 2002 del Patrimonio de la Memoria del Mundo de la UNESCO.

Sus Citas y Frases célebres

  • Nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos.
    1 / 9

    “Nunca nos engañan, nos engañamos a nosotros mismos.”

  • La juventud quiere ser estimulada mejor que instruida.
    2 / 9

    “La juventud quiere ser estimulada mejor que instruida.”

  • El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.
    3 / 9

    “El único hombre que no se equivoca es el que nunca hace nada.”

  • El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.
    4 / 9

    “El hombre más feliz del mundo es aquel que sepa reconocer los méritos de los demás y pueda alegrarse del bien ajeno como si fuera propio.”

  • Hay libros que no parecen escritos para que la gente aprenda, sino para que se enteren de que el autor ha aprendido algo.
    5 / 9

    “Hay libros que no parecen escritos para que la gente aprenda, sino para que se enteren de que el autor ha aprendido algo.”

  • Los sabios y los tontos son igualmente inofensivos; los que más son de temer son los sabios a medias y los medio tontos.
    6 / 9

    “Los sabios y los tontos son igualmente inofensivos; los que más son de temer son los sabios a medias y los medio tontos.”

  • Sed pródigos, muy pródigos; si queréis lograr vuestro objetivo, procurad interesar a los hombres, ya que es difícil contentarlos.
    7 / 9

    “Sed pródigos, muy pródigos; si queréis lograr vuestro objetivo, procurad interesar a los hombres, ya que es difícil contentarlos.”

  • Donde se pierde el interés, también se pierde la memoria.
    8 / 9

    “Donde se pierde el interés, también se pierde la memoria.”

  • Lo peor que puede ocurrirle al hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.
    9 / 9

    “Lo peor que puede ocurrirle al hombre es llegar a pensar mal de sí mismo.”

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