Bentley Mulliner Bacalar, el Bentley de dos puertas más peculiar.

El Bacalar es el modelo más exclusivo y personalizado de Bentley, todo un lujo de vehículo.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

El Bentley Mulliner Bacalar, presentado hace pocos días en la sede de la mítica firma automovilística inglesa, es un biplaza descapotable lujoso y muy exclusivo, tanto que sólo existirán en el mundo 12 unidades, ni una más, así de limitada es su edición; se trata de un deportivo de inspiración mexicana al menos en su nombre porque Bacalar es en realidad la laguna de los 7 colores de Quintana Roo, en México y es también, al menos así lo reconocen en Bentley, el Bentley más exclusivo y personalizado.

Algunos de los detalles que debes de conocer del Bentley Mulliner Bacalar tienen que ver con su techo, un elemento que brilla por su ausencia en este vehículo en todo momento y condición, no cuenta ni tan siquiera con una capota retráctil, es un vehículo para conducir siempre a cielo abierto; en cuanto a su motorización, te daremos un datos (cabe que dos) que lo dice todo: 650 CV (es el mismo motor que monta el Bentayga Speed).

La producción de cada uno de los 12 Bacalar que componen esta serie es totalmente artesanal y casi podríamos definirla como sostenible por dos razones: la primera es que se producirán en una fábrica de automóviles de lujo certificada como neutra en emisiones de CO2 (la primera en el mundo de su clase, según Bentley) y la segunda es que los materiales que se utilizan en la producción de estos 12 vehículos son sostenibles y de origen ético.

El colmo del lujo lo encontramos en el maletero, que es semidescubierto y diseñado para que encaje en él a la perfección un juego de maletas Schedoni hechas a su medida.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Rodar

Rodar… y deslizarse, volar, navegar. Y el casco más buscado, la bicicleta de look retro, el coche customizado por la firma de moda, el patín sólo apto para ejecutivos… Creaciones que transportan nuestros sueños.

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.