Oro, plata, azabache y lapislázuli.

La clasicidad del negro, el atrevimiento del oro y plata o el descaro del azul brillante, Lamarthe propone, tú dispones.

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Si hay una firma que parece vivir ajena al paso del tiempo esa es, sin duda, Lamarthe; con diseños de exquisita sencillez y elegancia a los que las modas y tendencias acarician sin invadir jamás su esencia, la firma francesa viste sus modelos más icónicos para la noche y el cocktail rindiéndonos una vez más a su belleza y su utilidad.

En oro, plata y platino, colores ineludibles en la noche, el cocktail y la elegancia de la fiesta y los eventos, Lamarthe reinventa su bolso de mano Portofino; el mismo que estrenara en 2010 en una versión más de día y de calle se viste ahora en dorado oscuro, plata mate y platino profundo para acompañarte y redondear tu look más como una joya que como un complemento.

Con un punto más de brillo y luz, pero en los mismos tonos oro y plata, redescubrimos el modelo purse, un clásico Lamarthe que nos acompaña desde el último año del siglo pasado y que representa el ejemplo perfecto de la atemporalidad de los diseños de la firma francesa que se dejan mimar por las tendencias de cada temporada manteniendo su diseño contemporáneo.

El modelo Esotica Milano se presenta en negro charol y en un sorprendente y electrizante azul brillante que es tendencia este otoño, color de rabiosa actualidad que contrasta con el diseño un punto más clásico incluso que el purse.

Hay otros modelos y más tonalidades, todos con el incontestable gusto Lamarthe pero resulta difícil no redirse a este juego en colores de piedras preciosas para vestir la noche… la clasicidad del negro, el atrevimiento del oro y la plata o el descaro del azul brillante, Lamarthe propone, tú dispones…

Lamarthe

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

Lucir

Accesorios ideados con el fin de resultar absolutamente adictivos. Joyas, bolsos, sombreros, gafas o zapatos que nos enganchan al primer vistazo.

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.