La guapita llega a Barcelona.

De Madrid, a España es un gran salto, y tras trece tiendas, llegó la catorce.

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Al llegar a Madrid para empezar una vida, Nube, la nieta del señor de la mercería, feliz entre retales, madejas y botones, perdió su nombre, y su melena larga. La niña de los ojos hambrientos, la guapita de la flor en el pelo que se enamoró de una capital y sus gentes, encontró su camino, revolviendo entre los objetos de aquella mercería del sur cerrada por traspaso. Al respirarla y al recorrerla con la mirada, justo un instante antes de cargar el coche y recogerlo todo para poner rumbo al Madrid que le había robado el corazón.

Llegó a ser Dolores llamándose Nube, se hizo Promesas tras una sequía creativa y hoy ha conseguido convertirse en una firma de moda cotizada, naïf, cool, y con ideas propias. De Madrid, a España es un gran salto, y tras trece tiendas, llegó la catorce, para ser abierta en su querida Barcelona. Una de sus ciudades preferidas.

La tienda, ubicada en El Born, uno de los barrios más de moda de la capital, cuenta con 150 m2 en los que se exponen todas las líneas tanto de ropa como de complementos y, en Exclusiva, la línea Dolores Promesas Heaven.

Este espacio mantiene la filosofía romántica del resto, y a las ya tradicionales macetas que pueblan sus rincones, le acompañan los muebles provenzales rescatados de antiguas casas de campo tapizados con tejidos de la colección y los magníficos suelos hidráulicos que nos traen a la memoria escenas de Andalucía.

Dolores Promesas Barcelona, esconde además un pequeño tesoro: un pequeño espacio con mesitas para tomar el té mientras decides que comprar.
Además de sus colecciones se pueden adquirir guías de viaje, las últimas ediciones de libros de moda y diseño, y las aromáticas velas Voluspa.

Dolores Promesas

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