Vídeos

cerrar

La casa de Zoe.

Una firma que afirma que los juguetes han de ser bellos y divertidos merece toda nuestra atención...

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp

A las niñas les gustan las casas de muñecas y también les gusta el rosa… En Brinca Dada están además convencidos de que a las niñas les gustan las cosas bellas y por eso, manteniendo la filosofía que defienden y mantienen como firma – ‘toys don’t need to be noisy of flashy to be exiting… Toys should be beautiful and fun‘ – presesentan su quinta casa de muñecas: La casa de Zoe que es, para alegría de niñas y mamás, de color rosa.

Claro que el color es probablemente lo de menos, lo de más es que se trata de una casa de diseño moderno y funcional, muy abierto para que resulte fácil y cómodo jugar en sus espacios y que viene totalmente amueblada: tres pisos en los que se distribuyen la sala de estar y comedor, cocina, baño, habitación y un estupendo solarium en el techo.

Si quieres redecorarla no tienes más que pasearte entre las propuestas de Brinca Dada para cambiar el salón, el baño, la habitación o los complementos y si el problema es que el rosa y tú no os lleváis… la casa de Zoe es la última casa de muñecas pero hubo otras antes que están también en Nueva York, de Brinca Dada y al alcance de un click…

Decora su habitación, alimenta sus sueños y complementa sus juegos con una casa de muñecas… La casa de Zoe, un diseño de Tim Boyle y Doug Rollins inspirado en las obras maestras de la arquitectura de Paul Rudolphel edificio de D. R. Horton y la Wells Fargo Tower en Fort Worth, por ejemplo, ambas construcciones posteriores a 1970, época en la que el arquitecto neoyorkino era ya conocido más allá de Estados Unidos – y Tadao Ando la casa Azuma o Koshino, ambas en su Japón natal -.

La casa de Zoe, una muestra de la belleza y utilidad del juego.

Más información Zoe House

  • facebook
  • Tweet
  • pinit
  • WhatsApp
ID); if ( in_category( 'the-music' )) { aws_amazon_inc($post->ID); } */ ?>

Más en:

Newsletter

No te pierdas nada, que saber no ocupa lugar.