The Sunday Tale

Caliente como el café recién hecho y dulce como la mermelada. Cada domingo Berta Rivera te ofrece un delicioso relato hilvanando con ingenio los productos más Loff de la semana. Un original repaso para leer en la cama mientras desayunas.

Lo último en The Sunday Tale

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El rumbo es realmente lo importante porque, sin él, el destino es tan solo una utopía. Y de ahí la brújula, el GPS y cuánta ayuda puedas regalarte… + ver

El talento es mágico porque no se ve ni se huele, no se toca y tampoco se mira, ni tan siquiera se le oye y en cambio se siente, se siente intensamente… + ver

Deseó, con la pasión del ansia insatisfecha, que el deseo no despertara de sueño eterno e inquieto. Porque deseó hacer de la quietud, virtud… y acción. + ver

Mirarse a los ojos y sentirse con el sólo objeto de entenderse, ese era siempre el principio de un acuerdo… que no es lo mismo ni es igual que estar de acuerdo. + ver

El más grande, el más lujoso, el más rápido, el más bello, el más… cuando la osadía humana sobrepasa los límites de lo posible no queda más camino que ese que no ha de tener retorno, el del desastre y el fin de los días de vino y rosas. + ver

La nieve como concepto, como contraste, como idea… cómo símbolo de quietud y de inclemencia, de la posibilidad de las cosas y de la convicción de hacerlas ciertas. La nieve… como un cuento. + ver

La vida a veces era como las películas, un lapsus entre tiempos distintos que rellenaba los espacios vacíos a golpe de sueños… y de Goya. + ver

Un escándalo, un escándalo… y dos y tres… y los que faltan por llegar; así iban pasando los días, de susto en susto y de sorpresa en sorpresa hasta aquella mañana en la que había decidido sonreir por encima de … + ver

Érase una vez un ego que soñaba a lo grande y trabajaba en pequeño, un rufián tontorrón al que se le veían las dobles verdades, mentiras todas, por delante y por detrás. + ver

2016 se presentaba incierto y amenazante, casi selvático ‘¿y qué importa?’ pensó… 2015 se había presentado como la niña bonita y acabó demostrando tener más de chica guerrera que de niña buena. + ver

No quería hablar de paz porque la paz, como la pax, era el tiempo de hegemonía de un pueblo sobre otro, quería hablar de coexistencia, como Nehru… + ver

‘La vida era el peor tirano conocido…’, lo sabía, lo había leído años ¡décadas! atrás, pero sólo cuando la ansiedad se hacía dueña y señora de su alma acertaba a recordarlo… tarde… y justo a tiempo. + ver

Etiquetar, etiquetarse y dejarse etiquetar es práctica habitual del ser humano cuando simplifica hasta el absurdo y renuncia a ejercer su espíritu crítico… y de aquellas prácticas, éste cuento. + ver

Sintió el placer infinito que le provocaba el calor del sol sobre su piel todavía mojada sin tan siquiera imaginar lo que estaba a punto de ocurrir… + ver