El escuadrón Harley-Davidson.

Tipos duros, de esos que intimidan con solo respirar.

Eran tipos duros, de esos que intimidan con solo respirar. Vestían ropas oscuras y holgadas, en sus armarios no faltaban un par de chupas de cuero negras, camisas a cuadros con capucha y botas altas de suela gruesa. Solía fijarme en sus accesorios, me encantaban sus anillos de calaveras y sus guantes de auténticos Harley Davidson Motorcycles. Eran los H.D.M.C y no tenían nada que envidiar a esos Sons of Anarchy (SONS) que salen por la tele. Aquellos, sin duda, eran los de verdad.

Mi abuelo perteneció al club antes de que yo naciera. Le gustaba llevar pañoletas sobre la frente y casi nunca salía de casa sin sus gafas de sol. Por aquella época, vivíamos en el norte y las cosas nos iban bien. Mis abuelos llevaban 25 años casados y el negocio familiar de compra-venta de importaciones exóticas marchaba mejor que el primer día. Hasta mis padres se aguantaban mejor que ahora e incluso salían de vez en cuando a cenar por ahí.

Entonces llegué yo con aquella extraña enfermedad y todos decidieron que lo mejor sería trasladarse al sur donde había mejores médicos y el clima era más agradable. Así fue como Andrés abandonó los H.D.M.C y poco a poco se convirtió en un abuelo de los que llevan a su nieta al parque y le da besos en la mejilla antes de acostarse.

Desde nuestra etapa en el norte han pasado ya varios años, en breve cumpliré la mayoría de edad y podré sacarme el carnet de conducir. Ya sé qué modelo de Harley quiero, mi abuelo me acompañó la semana pasada a escogerla. A-lu-ci-nan-te. Prometo enseñaros las fotos y mi anillo de los H.D.M.C en breve. ¡Nos vemos en la carretera!

 

*Harley-Davidson nos propone un auténtico kit motero en forma de ropa y accesorios de esta mítica marca norteamericana de las dos ruedas.

 

Harley-Davidson



Vestir

Un escaparate lleno de prendas que nos gustan a rabiar. También, avance de los diseños que vendrán, sólo vistos, de momento, en pasarelas, catálogos y showrooms.

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