Juegos de mesa, mesa de juegos: el Tejo de Sean Woolsey Studio.

Sin duda la mesa de Tejo de Sean Woolsey Studio es esa mesa que uno querría tener en casa. Para jugar. O como mueble decorativo. Es igual.

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¿Cuántas versiones hay de un juego en el que se lanza o empuja una pieza buscando superar en precisión al contrario? Pues muchos en el mundo. Quizás porque es una forma sencilla de jugar y competir sin necesidad de un esfuerzo físico, de un duro entrenamiento físico. Es más una cuestión de técnica y habilidad. Y eso es el Tejo, que se juega a su vez de muy diversas formas.

La cuestión es sencilla, lanzar la pieza empujándola, con la mano o con un stick, por una superficie lisa y plana hasta que alcanza el mejor lugar marcado, o no. En el suelo, en un tablero… una superficie lisa en la que se deslicen todas las piezas, idénticas, por igual, para que la física no discrimine a nadie y nada quede al azar. Osea, como un curling pero sin hielo ni tener que pulir la superficie delante de la ficha, algo más cómodo y sencillo, más asequible.

La clave, como en la rayuela, está en marcar las posiciones, dónde mejor, dónde más. Y se puede complicar, desde unas sencillas marcas a una entramado igual de cada lado donde las posiciones tienen valores diferentes y según donde llegue la ficha la puntuación es una u otra de un modo,  similar a los dardos. Y desde la cubierta de un barco -¿no es un clásico de los cruceros?- hasta una mesa en casa, es un juego realmente entretenido, de mucha habilidad y precisión.

En España somos más de mesa de billar. Del billar español, del americano e incluso del de carambolas francés. Pero viendo la mesa de Tejo de Sean Woolsey Studio, a uno le apetece tener una en casa. Las cosas de un buen diseño.

Woolsey Shuffleboard table es una mesa para jugar al tejo y es también un precioso mueble decorativo. Redondo en todo caso. Hecho a mano con maderas nobles y con un finísimo y elegante acabado. La superficie de deslizamiento está hecha con listones de roble blanco finísimamente pulidos y acabada con una resistente resina epoxy que también protege la madera de los rayos UV, por si quieres mantenerla en exterior. Los números de marcación de ambos lados están incrustados en nogal negro, el mismo material en el que se desarrolla el resto de la mesa pintada en blanco. Los canales laterales para la caída de las piezas están recubiertos de un resistente fieltro negro. Y las patas tiene un sistema de regulación de altura oculto en acero para nivelar la mesa en cualquier lugar.

Y como un juego de mesa no es juego sin sus fichas, por supuesto Woolsey Studio acompaña el pack completo con una tabla magnética en la misma madera de nogal para recoger las piezas (4 negras y 4 blancas) mientras no estamos jugando. Y la sal o polvo necesario para que la pieza se deslice mejor.

La mesa mide 4,2 metros de largo y 78 centímetros de ancho y alto. Sean Woolsey Studio hace estas mesas de Tejo por encargo, en California. Su precio es de 14.000 dólares, 12.878 euros al cambio actual. Eso sí, en el precio se incluye la garantía de que por cada pieza que vende Woolsey Studio se planta un árbol en honor del comprador, osea en tu honor.

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