Un día como hoy nació Camilo José Cela, excéntrico por convicción y Premio Nobel por amor al arte literario.

Camilo José Cela nació en Iria Flavia, Padrón -provincia de A Coruña- el 11 de mayo de 1916.

  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
  • E-Mail Text Link for Post
  • WhatsApp

Cela es uno de los grandes escritores de una literatura tan basta como lo es la escrita en lengua castellana; gallego de nacimiento, allí vivió hasta los 9 años, momento en el que su familia se trasladó a Madrid; ya en la capital enfermó y el largo tiempo de reposo lo utilizó para leer y enriquecer su universo litetario.

Cela comenzó estudios de medicina pero no tardó en abandonarlos para asistir a la facultad de Filosofía y Letras, allí conoció a Pedro Salinas quien, a la vista de los primeros escritos del gallego, lo animó a seguir su vocación litetaria, cosa que afortunadamente hizo. También comenzó estudios de derecho pero corrieron la misma suerte que los de medicina, ganó la literatura y con ella ganamos todos.

La década de los 40 fue definitiva para Cela, publicó La Familia de Pascual Duarte y vió como la segunda edición era prohibida por la censura, tanto esa obra como otra de las fundamentales de biblioteca -La Colmena- acabaron por ser publicadas en Buenos Aires y prohibidas en España.

Ya en la década de los 50 cambia Madrid por Mallorca y le es asignado el sillón Q de la Real Academia de la Lengua Española. Cela tuvo una relevancia social y política más que importante: ocupó un asiento en el Senado y participó en la redacción del texto constitucional.

En el ámbito más personal, se casó en dos ocasiones, la primera de ellas en 1941 con Rosario Conde -madre de su único hijo- y la segunda con Marina Castaño en 1991, quien sería su compañera hasta su muerte en 2002.

Nobel de literatura desde el 19 de octubre de 1989, Premio Cervantes y Príncipe de Asturias entre otros reconocimentos, Miembro de la Real Acedemia Española y Marqués de Iria Flavia por nombramiento real; hombre polémico por respondón y por ser gallego hasta saber nadar y guardar la ropa como pocos, amante de la lengua en su fondo y en su forma, dominaba la castellana, prolífico escritor y retratista de la realidad a sus ojos.

La Colmena, La Familia de Pascual Duarte o Mazurca para dos muertos, por ese orden o cualquier otro, lecturas imperdibles de nuestra literatura pintadas en cruda realidad y a ratos también en risa. Irónico y sarcástico, a veces críptico y otras todo lo contrario y es que Cela tenía ese algo incomprensible que sólo vemos en los artistas y los genios.


Citas

1 / 7
La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir.
La más noble función de un escritor es dar testimonio, como acta notarial y como fiel cronista, del tiempo que le ha tocado vivir.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
2 / 7
No usemos la lengua para la guerra, y menos para la guerra de las lenguas, sino para la paz, y sobre todo para la paz entre las lenguas.
No usemos la lengua para la guerra, y menos para la guerra de las lenguas, sino para la paz, y sobre todo para la paz entre las lenguas.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
3 / 7
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.
Hay dos clases de hombres: quienes hacen la historia y quienes la padecen.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
4 / 7
El humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas.
El humor es la gran coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
5 / 7
La muerte es de una vulgaridad absoluta; todos los nacidos terminan pasando por ella.
La muerte es de una vulgaridad absoluta; todos los nacidos terminan pasando por ella.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
6 / 7
La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo.
La duda, esa vaga nubecilla que, a veces, habita los cerebros, también puede entenderse como un regalo.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
7 / 7
Un carallo a tiempo es una victoria dialéctica.
Un carallo a tiempo es una victoria dialéctica.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp

Meta información

Newsletter