When We Where Kings: Glenmorangie Pride 1974.Single malt Whisky.

1974, Ali, Foreman, un wishky, dos barricas diferentes y dos combates. El resultado, el éxito: Glenmorangie Pride 1974.

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Glenmorangie Pride 1974, un single malt fruto de la paciencia y la estrategia. Y un combate  histórico, Ali versus Foreman. Estas son las dos historias. Paralelismos.

Ali provoca a Foreman con golpes que no espera, sin jabs, directos imprevistos. Foreman eleva el ritmo y la fuerza de sus golpes, se calienta. Muhammad Ali tiene 7 años más que George Foreman y eso en boxeo puede suponer una gran diferencia. Foreman está en el momento álgido de su carrera.

Kinshasa, Zaire, 1974. 04:00 hora local. Rumble in the Jungle, pelea en la selva. Bajo la atención de todo el mundo el 30 de octubre el actual campeón de pesos pesados George Foreman y el antiguo campeón Muhammad Ali luchan por el título. Las apuestas se decantan por el más joven. Los dos recibirán 5.000.000 de dólares de manos del ahora también mítico Don King. Es un momento histórico para el boxeo.

Tain, Escocia, 1974. En la destilería Glenmorangie se enfrentan otros dos pesos pesados, una barrica de un Jerez oloroso y otro de Bourbon. Ambos contendrán durante un tiempo indefinido una batalla diferente de maduración del mismo whisky, un single malt. Este combate durará 41 años. Mismo whisky, dos barricas. El resultado sólo acepta una apuesta. Su valor lo dirá el tiempo.

A mitad del combate Ali parece acorralado ante la potencia y superioridad física de Foreman que lo lleva a las cuerdas una y otra vez. Todo el mundo comienza a dar por ganador a Foreman. Pero se está desgastando. Ali sabe que no puede ganarle en potencia, pero puede ganarle con estrategia. Le espera, resiste, aguanta los golpes, deja que se agote y en el octavo round, con un Foreman agotado de golpear, le noquea. Ali es el nuevo campeón del mundo. Un espectáculo único. El triunfo de la estrategia frente a la fuerza.

Entre bastidores, el director Leon Gast graba imágenes para un documental. James Brown, Celia Cruz, B. B. King… son parte del espectáculo. Boxeo y música. Gast rueda para su documental de música pero capta todo durante dos meses. Cuando termina tiene en sus manos el archivo de imágenes y película más importante del evento. Pasan 22 años, 1996, antes de que se estrene el documental sobre el combate: When We Where Kings. Ganaría un Oscar de la Academia. Y pasa 34, 2008, para que se estrene el documental original sobre el festival de música, el que originalmente pretendía rodar Gast: Soul Power.

También pasan 41 años, 2017, antes de que Glenmorangie considere apropiado el momento para enfrentar al contenido de ambas barricas. Triunfa la paciencia, la estrategia, con un resultado también sorprendente. Con la mezcla se crea el wishky single malt más antiguo y más raro de cuantos la destilería ha tenido nunca. Y es el más destacado, el rey de la serie Pride, orgullo de la destilería, con gran distancia con los anteriores de 1978 y 1981. Un peso pesado. Un ganador. Glenmorangie Pride 1974.

Caramelo salado, toffe, trufas de chocolate, delicias turcas, helado de ron, pasas y vinagre balsámico envejecido. Aromas para una nariz deliciosa, rica y con mucha profundidad que se llevan al brioche caliente, la harina de levadura, las galletas de jengibre, el pan horneado, la madera de cedro y una suave naranja con tan solo un poco de agua.

En boca es vital pero suave, manzanas al horno, naranjas, miel y una pizca de menta sobre los que sobresalen el caramelo, la melaza, la crema el clavo picante y el anís que dejan en el paladar un gusto persistente, suave y confortable de nueces de pecan, cuero, azúcar y un cremoso café latte.

Del éxito de este Glenmorangie Pride 1974 salen a la venta tan sólo 503 botellas a un precio cercano a los 9.000€. Conseguir una de ellas será otra batalla. Una batalla para poseer un whisky tan único que valdrá la pena: el sabor de la victoria.

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