cerrar

Stéphane Mallarmé, el poeta que no se reconocía en su talento.

El poeta del simbolismo Stéphane Mallarmé nació en París el 18 de marzo de 1842.

  • facebook
  • Tweet
  • g+ 1
  • pinit
  • E-Mail Text Link for Post
  • WhatsApp

Fue un poeta del simbolismo que anticipaba las vanguardias del S.XX en su magistral uso de las palabras en su fondo y en su forma; investigador de los usos del lenguaje en poesía, fue profesor de inglés y fundó una de las tertulias literarias más importantes del París de su tiempo y e incluso de todos los tiempos; por aquella tertulia pasó Paul Verlaine -amante de Rimbaud que además los incluyó a ambos entre sus Les Poètes maudits-, o el genio irlandés de Yeats. Debussy y Ravel dieron música a sus poemas y lo retrató Manet, también Renoir. Pero a pesar de tanto hecho y de todo su genio, el día antes de morir pidió a su hija que destruyera sus escritos afirmando que ‘no hay herencia literaria ahí…‘, demostró así que no se reconocía en su talento. Murió todavía joven, a los 56 años, y nació en París el 18 de marzo de 1842.


Citas

1 / 6
El pensamiento es donde las palabras deben dormir mucho tiempo, con el fin de nacer nuevas y puras.
El pensamiento es donde las palabras deben dormir mucho tiempo, con el fin de nacer nuevas y puras.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
2 / 6
Pinta, no la cosa, sino el efecto que produce.
Pinta, no la cosa, sino el efecto que produce.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
3 / 6
Nombrar el objeto es suprimir el mayor placer del poema, que es la felicidad de conjeturar poco a poco.
Nombrar el objeto es suprimir el mayor placer del poema, que es la felicidad de conjeturar poco a poco.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
4 / 6
Al gran escritor se lo descubre en páginas que no publica.
Al gran escritor se lo descubre en páginas que no publica.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
5 / 6
Lo sé, sólo somos inútiles formas de la materia, pero bien sublimes.
Lo sé, sólo somos inútiles formas de la materia, pero bien sublimes.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp
6 / 6
El derecho a no realizar nada excepcional o que contraríe vulgares conductas lo paga cada cual con su omisión, de él, y hasta diríamos que con su muerte, en tanto que él.
El derecho a no realizar nada excepcional o que contraríe vulgares conductas lo paga cada cual con su omisión, de él, y hasta diríamos que con su muerte, en tanto que él.

Comparte esta cita

Pinterest Twitter WhatsApp

Meta información

Newsletter